Det går inte att ta bort inlägget just nu. Försök igen senare.
den 15 juni
¿Cómo practicaban el sexo en la prehistoria?
El primer amor
¿Tenían orgasmos los Australopithecus?
¿Se enamoraban los neandertales? De la mano de Juan Luis Arsuaga
recreamos, en exclusiva, la sexualidad de los primeros humanos.
Después de un banquete caníbal La ilustración recrea el encuentro
sexual entre los dos protagonistas de este artículo, los Homo
antecessor Oxun y Saboaba. Saboaba tiene las manos y la boca manchadas
de sangre porque regresa de un acto caníbal. En el nivel T6 de la Gran
Dolina se han encontrado huesos de dos niños, dos adolescentes y dos
adultos. Sus restos aparecieron troceados, con marcas de descarnado y
golpes producidos con utensilios de piedra. La conclusión del estudio
de estos fósiles humanos es que en aquel campamento se practicó un
canibalismo que carecía de intención ritual. Es muy probable que un
grupo de homínidos cazara y diera muerte a otro grupo, que luego
devoraron en un acto de puro canibalismo gastronómico; y uno de ellos
pudo ser Saboaba. Aquellos hombres no conocían el fuego, por lo que
debían comer la carne cruda; ni vivían en cuevas, aunque las utilizasen
para guarecerse y fabricar utensilios. Físicamente se parecían mucho a
nosotros. Los hombres eran robustos y medían entre 1,70 y 1,80 m. Por
entonces, según Juan Luis Arsuaga, las prácticas sexuales ya
propiciaban el amor entre las parejas.
Al penetrar a Oxun,
Saboaba aún tenía las manos y la boca manchados de sangre. Antes de la
puesta de sol, los hombres llegaron desde la Gran Dolina con el corazón
bombeando como un tambor excitado. Durante varias horas, en un festival
caníbal, habían desgarrado con ayuda de afiladas piedras y sus propios
dientes la carne de seis miembros de otra tribu. Entre ellos había dos
niños. Saboaba guardó un pedazo de carne fresca para entregárselo a
Oxun, que le esperaba. Ella le dio a cambio algunos frutos recién
recolectados. Saboaba era más corpulento que Oxun y, en su desnudez,
ella buscaba el calor de aquel macho vigoroso de casi 1,80 m de
estatura. Saboaba y Oxun copulaban tres y cuatro veces cada día,
durante todo el año, y siempre lo hacían mirándose a los ojos. Aquella
noche, el placer del orgasmo elevó a las estrellas el grito de Oxun, y
Saboaba se estremeció apretando con sus manos las deleitosas caderas de
su hembra. Un olivo silvestre, en la ladera del río, fue el escenario
de su amor durante cuatro años, el tiempo en que nació y creció su
hijo. Después, Saboaba se marchó. En aquellos días, hace 800.000 años,
el ambiente era húmedo y cálido en Atapuerca…
Pudo ocurrir allí o en cualquier otro lugar del pequeño mundo
habitado por homínidos, pero lo cierto es que una cópula como la
narrada fue el origen de un linaje que ha llegado hasta nuestros días.
Así era el sexo entre aquellos primeros humanos.
Para descubrirlo nos reunimos con el antropólogo y coodirector del
proyecto Atapuerca Juan Luis Arsuaga, con algunas preguntas
“indecorosas” en el bloc de notas: ¿Tenían orgasmos los
Australopithecus? ¿Copulaban salvajemente? ¿Se besaban? ¿el Homo
antecessor era fiel? ¿Cada cuánto tiempo hacían el amor? ¿Parían sin
ayuda?
Ella siempre tiene ganas
Arsuaga explica, para empezar y
para nuestra sorpresa, que aquellos homínidos que poblaban la sierra
burgalesa de Atapuerca se enamoraban. La pista para llegar a esta
romántica conclusión está en la propia biología humana. “Las hembras de
nuestra especie”, explica Arsuaga, “son las únicas que no manifiestan
señales específicas cuando están ovulando (ocultación del estro). Las
chimpancés son sexualmente receptivas (y tremendamente promiscuas) solo
cuando son fértiles, algo que no ocurre en los humanos. Las hembras de
los primeros homínidos tenían, como ahora, una disposición permanente
al sexo. Si no fuera así, y nuestra sexualidad imitara la de los
chimpancés, la hembra estaría receptiva solo un mes cada cuatro años, y
el resto del tiempo lo dedicaría al embarazo y la lactancia hasta el
destete (período durante el cual, cuando hay escasez de recursos y, por
tanto, de aporte de energía, las mujeres no ovulan). ¿Qué pasaría si
esto fuera así? Pues que no habría vida sexual durante cuatro años,
algo que, desde luego, no favorecería la estabilidad de la pareja”.
Y bien, ¿qué tiene que ver todo esto con el amor? Con su disposición
permanente al sexo, la hembra homínida “conseguía” que su pareja se
quedara a su lado y no tuviera que andar a la gresca con otros machos
para obtener un desahogo y, de paso, que colaborara en la protección y
el cuidado de las crías que tenían en común. Algo imprescindible a
medida que el período de desarrollo de un niño se prolongaba. “Hay una
colección única para estudiar todo esto, que es la Sima de los Huesos,
en Atapuerca”, apunta Arsuaga. “Aquí ya vemos que el tiempo de
infancia era más largo que el de los chimpancés. Con lo cual, yo diría
que las poblaciones de Homo heidelbergensis, de hace medio millón de
años, tenían una biología social en dos niveles. Por un lado, un grupo
formado por muchos machos y muchas hembras –se juntan y se separan,
según estaciones y recursos–, y por otro lado, parejas estables,
familias constituidas por una mujer, un hombre y los hijos pequeños o
dependientes, descendientes del hombre que está con la mujer”.
Así pues, venimos de antepasados fieles, al menos hasta que las
crías tenían edad de valerse por sí mismas. Pero desatemos a ese voyeur
que llevamos dentro y descubramos un detalle algo más íntimo. ¿Cómo
copulaban?
Kommentarer (2)
Vänta...
Kommentaren du angav är för lång. Minska den.
Du angav inget. Försök igen.
Vi kan inte lägga till din kommentar just nu. Försök igen senare.
Du måste be en förälder om lov för att lägga till en kommentar. Be om lov
Din förälder har inaktiverat kommentarer.
Vi kan inte ta bort din kommentar just nu. Försök igen senare.
Du har överskridit antalet kommentarer som kan lämnas på en dag. Försök igen om 24 timmar.
Ditt konto har spärrats från att skicka kommentarer eftersom våra system indikerar att du kanske försöker skicka skräppost till andra användare. Kontakta Windows Live-supporten om du tror att ditt konto har spärrats på felaktiga grunder.
Slutför säkerhetskontrollen nedan för att slutföra din kommentar.
Tecknen du angav i säkerhetskontrollen måste matcha tecknen i bilder eller ljudet.
Logga in med ditt Windows Live ID (om du använder Hotmail, Messenger eller XBox LIVE har du ett Windows Live ID) om du vill lägga till en kommentar. Logga in
1SALUDO Me he tomado la licencia de copiarte el dibujo para un artículo que he publicado en mi blog http://adracul.wordpress.com/2009/08/19/sexo-en-la-prehistoria/ El dibujo está linkeado hacia aquí. Si existiese algún problema, hacermelo saber y lo quitaré. Gracias;
Nos ancêtres avaient la gaule en bois, oui. Et ils peignaient les parois de leurs cavernes avec leur bite. Bon, ok, c'était probablement avec du caca et un bout de bois brûlé, mais peu importe, ils nous ont laissé plein de petits dessins NSFW joyeusement libérés (et tu sais que c'est pas si facile) voire même assez extrèmes